martes, 23 de julio de 2013

Sebastián Pacella



Italianos en Bahía Blanca - Sebastián Pacella from Ana Miravalles on Vimeo.
(edición de video: Nicolás Testoni)


Cuando fui yo, a ver los parientes que quedaban, con mi prima y el hijo, yo iba adelante y él atrás, a mi casa, y a la casa de mi abuela y si voy ahora me voy a todos los terrenos que tenia mi madre con los ojos cerrados, tenía seis años, eh. lindos los pueblitos, en un cerro, todo recostado todas las cass sobre un cerro pintoresco como la gran siete, ... me acordaba porque mi abuela vivia abajo y nosotros vivíamos arriba, y a los que venían conmigo les digo: pero aca hay algo que es diferente. ¿Qué es? que mi abuela tenía un agujero de la puerta que pasaba el gato, sí era cierto, se morían de risa, los tipos. Y para ir a la casa de mi abuelo antes era todo cuesta abajo todo una vía recta y ahora esta hecho todo así, para los vehículos. La casa de mi abuela quedó como si fuera un museo, hecho de piedra.

Y cuando vine yo acá fui a la escuela, tenía seis años, ya había empezado en Italia, fui a primer grado inferior, en aquel entonces sin saber el idioma castellano ni nada por el estilo, al año siguiente ya estaba en segundo sin saber el idioma, nada, así

La maestra hizo un problema sobre el pizarrón, y mientras que iba escribiendo en el pizarrón yo iba haciendo el problema. Terminó ella de escribir, yo ya el problema lo había resuelto, y fui y lo presenté y me dice la señora: bueno, siéntese por apurado, ahora tiene un cero y resulta que era el único que lo saqué , no había ninguno que lo había sacado el problema. (26 segundos)



Nací en Italia, en la provincia de Chieti, Quadri, el 15 de junio de 1924.
Mis padres se llamaban Antonio Pacella y Filomena Pacella, los dos con el mismo apellido. Se casaron en Italia, mi padre se vino solo y después mandó buscar a mi madre, y vinimos en enero de 1931, yo tenía 5 años. Era el tiempo en que en Italia no había trabajo, el entró en el ferrocarril enseguida. Falleció al los 45 años, hace 65 años que falleció.  Mi madre murió a los 93 años.

El viaje
El barco se llamaba Campana, 31 días tardó, era mixto, de carga y pasajeros. Hacía macanas, para tenerme cerca, siempre decia que andaba con dolor de barriga. Cuando íbamos al comedor me larga por la baranda., me quedó grabado que un marinero estaba armando un barco de una botella, me queda horas mirando a este hombre con una pincita armando el barco dentro de una botella. Había un  montón de chicos, yo como no comía, mi madre se ponía en la fila que repartían la leche. En Brasil compró, ella no lo conocía, un cacho de bananas, así grandote, que venían con los botes ahí al lado del buque a vendertelas, a lo último las repartió.

Los paisanos y la madre de Pacella
Papá nos fue a buscar a Buenos Aires, estuvimos varios días visitando paisanos allá, antes de venir a Bahía. Acá en Bahía no había nada, los domingos nos íbamos a la plaza, ibamos a mirar la banda. Al principio cuando vinimos de Italia los paisanos que estaban solos acá, venían todos los sábados y domingos porque mi madre hacía los tallarines, algunos se emborrachaban, una damajuana de 10 litros.  Al final mi mamá se cansó, les puso los frenos.  Otra vez, - ella iba con frecuencia al Valle que había muchos paisanos allá-  le hicieron hacer 26 huevos de tallarines, ¿vos sabes lo que es eso? no no puede ser. Se cansó.

El padre
Antonio Pacella, ferroviario también, lástima que murió joven, a los 45 años falleció él, por problema de corazó. Mi padre trabajaba en Talleres Bahía Blanca Noroeste, en calderería.  Le gustaba mucho salir, a Mar del Plata, a Tandil, a Buenos Aires. Pero le descubrieron que estaba enfermo del corazón... pero no sabían, si hasta le dieron una faja ortopédica para el estómago, después el Dr. Esandi le descubrió que era el corazón, el corazón dilatado, y la faja le comprimía mas el corazón... murió en 1943.

La casa
Y yo, cuando vivían mis padres, vivía en la calle Holdich 130, y después yo compré acá, y empecé a hacer la casa esta acá, pasaban los arrieros con las vacas, si era un barrial esto, higo de tuna en el patio con el tronco así de grueso, lo fui bajando con la carretilla. Los planos los hice yo solo, después empecé a hacer los cimientos, un año y medio estuve haciendo la casa, ayudado por mi suegro; después un italiano me hizo toda la terminación.

En el ferrocarril
El 8 de octubre del 45. Tenía 21 años. Mi padre había fallecido hacia dos años ya. Entré de peón, yo en Talleres. Tenía oficio afuera. Ganaba 8 pesos, entre ganando 50 centavos  la hora, pero como era un puesto mas o menos seguro pasé a ayudante; de ayudante di la prueba y pasé a oficial, de oficial pasé a encargado, de encargado a capataz, de capataz a capataz gral y de capataz general pasé a puesto de dirección.



Un día fuimos con Pacella y otros ferroviarios a caminar por lo que queda de los Talleres Bahía Blanca Noroeste. Cuando nos acercamos al galpón de montaje esto nos contó:
Museo Taller - 1/12/11 from Ferrowhite on Vimeo.



Más detalles sobre la carrera de Pacella en Talleres Noroeste, acá

Metalúrgica propia
Yo tenía metalúrgica acá en casa, porque también trabaje en mi casa, fui metalúrgico hasta con 7 personas, tengo un taller con una parabólica y acá al lado en la casa de mi hija y la primer reforma a la cooperativa obrera como supermercado la hice yo y después hice tres sucursales, la de villa rosas, la de villa mitre, la de Pedro Luro, tuve que reformar la de White, la de calle España y esta de acá de Juan Molina no la agarré porque en ese entonces hice el edificio de Finansur, de 11 pisos y que le hice toda la estructura metálica, en la galería Plaza hice también muchos locales.


Bonus trak
y las macanas que me mandaba yo cuando era chico. Paró el tren, una vuelta. Mi abuelo tenía un viñedo cerca de la vía y yo salí de la casa de mi abuelo y costeando la vía que era una curva me iba al viñedo de ellos y el maquinista se creyó que estaba yo en la vía y paró el tren. Decí que mi madre, por medio de algún político, si no tengo una multa. Otra vuelta prendí fuego en un bosque que mi tío me salió corriendo cuesta abajo así, y pegué un salto y me metí adentro de una planta de retama, y no me encontró, si no, me mata. Y otra vuelta, mi madre todavía tenía los terrenos plata en efectivo no tenía, entonces iba a trabajar haciendo changas directamente para curar las viñas, los viñedos, y yo la acompañaba y ellos que estaban trabajando había dejado en una especie de gruta la damajuana con vino, y empecé a tomar vino y cerca de ahí había un arroyo y por ahi vinieron todos los compañeros míos para cruzar el arroyo. Yo fui para cruzar el arroyo, me caí, me salvo una mujer que  venia también a buscar agua para el depósito de ... para echarle el remedio a la parra, con los pies así, boca abajo largando agua por las orejas. Y cuando veníamos en el barco casi quedo suspendido en la grúa en Brasil, porque me metí por el agujero de donde esta la escalera de amarre y me había agarrado del coso de la grúa, en eso el barco pega el silbato, la sirena y se separó un tanto así y quedé asi, pegue el envión y me metí de vuelta.

viernes, 19 de julio de 2013

Gino (Luis) Fogliazza


El Mecánico Argentino TV - FOGLIAZZA - El pique from Ana Miravalles on Vimeo.

Entrevisté a Gino Fogliazza, en el año 2005,y en esa época hacía solamente registro de audio, no sacaba fotos ni filmaba. Por ese motivo, las imágenes del video son ilustrativas (incluso, si nos ponemos rigurosos, podría decirse que las fotos utilizadas corresponden a una época anterior a la que describe Fogliazza, aunque básicamente los métodos de trabajo y los lugares de alojamiento de los inmigrantes no cambiaron sustancialmente.)

Encontré un retrato de Gino  en el fichero de personal de Talleres Noroeste, que se encuentra en el archivo de Ferrowhite. Es este:



Lo conocí en el museo un día que vino con un grupo de alumnos del Colegio La Piedad, donde había sido profesor, y seguía colaborando como maestro después de su jubilación. Tenía 80 años en ese momento. Su figura era realmente imponente, por su altura su prestancia y también por el tono de voz. Cuando me dijo que era italiano no lo pude creer: absolutamente nada en su modo de articular me lo hizo siquiera sospechar. (y eso que tengo bastante oido y entrenamiento en eso). La entrevista fue en su casa, y estaba presente su esposa.
Gino falleció en 20

- Usted me contó que nació en Italia, en Piacenza, en 1924,  y que vino con el barco con el Principessa Mafalda, el último viaje entero que hizo
Sí, los dos años los cumplí acá en la Argentina
mi papá había venido antes, entonces después vinimos nosotros, con mi mamá y una hermana, en el 27.

Estábamos en la mansión grande de las "14 provincias" (1), que no es esto de ahora. En Rondeau y Líbano, sobre la vereda de allá, era una casa que tenía todas las piezas, era una casa quinta, y tenía una casa en planta baja y piezas arriba, nosotros alquilábamos arriba. 

El padre de Gino Fogliazza
Mi padre también trabajaba en el ferrocarril, hasta el 55 me parece murió, sí. Trabajaba en aquí en Talleres Bahía Blanca Noroeste, en playa con los vagones, en la colocación de cañerías de frenos bajos en los vagones.

Cuando vino de Italia, vivían en una fonda acá, que había a mitad de cuadra que ellos,  cuando escribían a Italia, decían que estaban en un hotel, era una casa de morondanga ahí, de barro,  todavía, encima, y de ahí, se iban caminando a White, para ver si había carga, pique, para cargar o descargar los buques, a veces iban, no había nada, se tenían que venir y para no gastar plata, iban de a pie.


Después entro a trabajar donde estaba el mercado Victoria, ... entonces un criollo ahí le dijo vení, yo te voy a  hacer entrar. En ese entonces estaban las chatas altas todos los fardos de lana arriba apilados y, claro, el primer día no entró entonces el otro dijo mirá gringo, le decía, yo te voy a enseñar una picardía cuando el hombre está ahí que pide, el capataz, por ahí te dice “¿nadie tiene un fósforo?” Entonces dentro de la caja de fósforos hay que ponerle un peso, entonces vos le das la caja de fósforos, el se da vuelta, saca la plata, te devuelve la caja y después, como dos o tres que hace entrar te manda a vos, adentro, te llama. Bueno en ese entonces serían tres pesos por día lo que cobraban, un peso había que dárselo al tipo que te hacía entrar, si no, no había pique. Los criollos, como tomaban bronca,  - porque los criollos para trabajar no aguantaban nada-, entonces a los gringos, casi todos eran italianos, o españoles algunos, les tiraban el fardo de lana con la pierna, fardo de lana de 200 kilos,  así, doblado en cuatro, así,y de cualquier forma te lo tiraban. Después entró al Molino de Godio, y ahí, estando en el molino de Godio pudo entrar de peón en el ferrocarril, y ya eso sería por el año 30.

El viejo, el primer rancho que se hizo fue con las maderas de pinotea, un poquitito mas acá sobre Malvinas. Bajaban del puerto los bultos grandes, las cajas donde venían los tractores John Deere, las cosechadoras, los camiones Internacionales, entonces todo eso se desarmaba, y le daban la madera. Se hizo la casa con esa madera, acá, en Don Bosco al 300, todavía está, detrás del todo un galpón hecho de esa madera, después la hizo delante de material.


Después, para trabajar y ayudar a la casa, se hacían los pozos que se perforaban con el caño y la mecha barreteado, se golpeaba, se giraba, se pasaba, se mandaba agua con mechas agujereadas para poder bajarlo mas rápido, y eso era, ese pozo se cobraba 30 pesos, y había que estar, si iba bien, en día y medio dos lo hacías, si no tenías una semana, si encontrabas piedra, tenes que sacar el caño, poner otra mecha y hacer  un agujero al costado.

Porque cuando recién vino el agua acá, había una canilla en la plaza, después cuando hicimos la casa pusimos toda la instalación de agua, todo, pero después escaseó el agua, íbamos a la canilla de la plaza. Y con mi viejo para llenar el tanque arriba nos juntábamos los dos, él venía y yo arriba, él me alcanzaba los baldes y llenábamos el tanque y teníamos para el baño y esas cosas.

Formación y trabajo en el ferrocarril

Yo el colegio primario, fui al Don Bosco, y en el secundario hice primer año, después, como no me gustaba inglés, dejé, y empecé en la escuela de Artes y Oficios que estaba en la calle  Parchappe, en aquellos tiempos era la Escuela de Artes y Oficios, la escuela industrial, de ahí estuvimos, entramos en el 38 hasta ... yo me recibí ahí de perito mecánico en el 42. Fui a Buenos Aires, estuve trabajando allá en una compañía que se dedicaba a hacer los instrumentos de radiocomunicación de los aviones, trabajaba en aluminio, para doblar las chapas, hacer los paneles las cajas, todo. 


Después, un día me llama mi viejo, me dice que me llamaron  del FFCC, debe haber sido en el 44, 45, pero era para foguista, maquinista; nooo...  eso de estar todo el día caminando de un lado para otro, y los horarios y la mar en coche, le dije que no Entonces como al año me dice mi viejo, mira van a tomar pruebas de tornero, siete van a rendir, van a tener que entrar tres nada mas, bueno, entonces me vengo, hacemos el exámen.

Si, en el Noroeste, yo veía que si no tenias un título no  podías avanzar, entonces la Escuela Industrial en el año 51 puso la carrera de técnico, pero era diurna, pocos se anotaron. Entonces en el 52 pasaron nocturna, entonces nosotros nos vamos a anotar junto con dos o tres muchachos compañeros míos que habíamos estado trabajando juntos en el ferrocarril.  


nos recibimos en el 55 de técnico, y entonces después a esperar, yo me ubiqué en el año 65 como  técnico, pero lo que tenía yo era un jefe que dijo mirá, si querés progresar no hay que echarse atrás bajo ningún punto de vista  en cualquier tipo de problema,, entonces fui tornero, fui fresador,  fui rectificador y ya en el 65 yo pase a Spurr.

Maestro en la Piedad


Salía del Taller Noroeste a las 2 y entraba en La Piedad, de maestro.

En el 46 se montó la lanera San Blas, entonces con los muchachos del colegio, de primero y segundo año hacíamos todas las partes piezas chicas que iban de ajuste de movimiento para los telares.

El taller de fundición se armó cuando vino acá en Bahía Blanca vino la Panedile que hizo el derivador del canal de Maldonado. Vino de Italia  el ingeniero de la Panedile que había estudiado en el colegio salesiano de Turín y me dice: cómo, no tienen fundición ustedes, porque allá nosotros? Ustedes allá, si, pero acá viejo, no, bueno, quiero que pongan la fundición, mira que hay que comprar elementos entonces en ese ínterin estaba Plane, que andaba no mal, quería desligarse porque era muy viejo, entonces le compramos el Horno, la cajas de moldeo, los noyos, los moldes, todo, todo, y se empezó a trabajar, asi que lo pusimos aquí sobre la calle Roca, contrataron a uno que era Mario Curbe, el otro era el viejo Cruz, y el hijo de este hombre, eran fundidores que trabajaban en otro lado, los habían dejado cesantes, había cerrado la fundición entonces los trajimos aca.

Aquí trabajamos bien porque estábamos fabricando todos los repuestos de La Agrícola, una compañía de venta de repuestos para cosechadoras, después vino una compañía, una tal Zameral, que trabajaba con los tractores y cosechadores Kosch que se había venido de Buenos Aires, con este hicimos muy buenos tratos porque en principio nos pagaba, nos compraba las herramientas, las maquinas a cambio de trabajo, y después el ultimo, la Lanera San Blas, entonces con esos tres, pero cuando trabajaba el colegio y no teníamos subvención del gobierno ni nada, venían 13 personas de administración o dueños del colegio, estaba el director, el consejero, el administrador, el catequista, tres asistentes, mas tres oficiales que comían en el colegio 140 pupilos, con desayuno, almuerzo, merienda y cena.


 
 

(1) en aquel entonces, no te voy a decir que eran 14 habitaciones pero eran bastantes, entonces eran las 14 provincias; en la calle Catamarca había otro conglomerado que le decían las 10 gobernaciones, y en el medio  por acá, había un  criollo que le decían el viejo Manolo, le decían el distrito federal, estaba el rancho de adobe, un eucalipto. En aquel entonces la Argentina eran 14 provincias, 10 gobernaciones y distrito federal.